miércoles, 2 de noviembre de 2022

CRESPO, Agustín. El Padre Serapio Rivero Nicolás O.S.A. «Padre Riverito»: El agustino que hizo de la sencillez camino de santidad. Lima, Orden de San Agustín: Provincia Nuestra Señora de Gracia del Perú 2022, 147 pp.

Ya se inició la causa de su canonización por lo que desde el 20 de octubre del presente año 2022, el Perú ensantado cuenta con un siervo de Dios más y la diócesis de Chosica en sus 25 años de andadura puede ofrecer el primer fruto de santidad. El Vaticano precisa que en el proceso de canonización se tenga muy en cuenta la fama de santidad, y del Padre Riverito se escucha unánimemente -especialmente en el día de su funeral- que fue santo.

 

El primer biógrafo P. Ángel Ruiz de Loizaga, nos brindó una semblanza popular, cordial, devota, en la obra P. Serapio Rivero Nicolás, sacerdote agustino, alma eucarística y mariana (Lima 2010, pp. 120). Sobre ella, pero con todos los documentos a su alcance, reseñamos la de otro hermano de su Orden, el P. Agustín Crespo.

El libro está estructurado en cuatro partes, con un prólogo escrito por Fr. Hernanis Díaz Guzmán (actual Prior Provincial de los agustinos), y una presentación del propio autor, al comienzo, y un anexo documental al final.

 

El libro nos brinda documentos de primera mano, basados en el testimonio oral y escrito de personas que lo conocieron, material epistolar del propio P. Serapio que su familia conservó, otras biografías y semblanzas escritos por otros frailes agustinos, el texto de una entrevista que en 1991 Luis Urrutia (exalumno de Chosica) hizo al padre Riverito en el contexto de la celebración de las bodas de plata de la promoción que lleva su nombre, y por último, los recuerdos personales del autor.

 

La primera parte Familia - Agustino - Sacerdote - Destino es una presentación biográfica clásica, dividida en 6 apartados, que van desde el nacimiento de Serapio Rivero Nicolás en 1917, hasta su llegada a la comunidad de Chosica en 1944, pasando por su familia de origen, su educación, formación, incorporación y primeros años de su vida en la Orden de San Agustín.

Su vida en Chosica es la etapa de su vida que ocupa la mayor cantidad de páginas de la obra, y están distribuidas entre la segunda y la tercera parte del libro, que distanciándose de una cronológica clásica, son como dos ventanas para que el lector pueda asomarse al "alma" del hombre.

En la segunda parte Sus cartas y recuerdos, dividida en 12 apartados, se ofrece una antología de las cartas que el P. Serapio enviaba a sus familiares y que le sirven al autor para acercarnos a la humanidad entrañable y humor chispeante de nuestro siervo de Dios. Un botón de muestra:

 

Después de todo, gracias Señor. Gracias por unos padres tan buenos, aunque pobres. Gracias por el amor a la Santísima Virgen. Recuerdo el crucifijo que me obsequió mi madre (y que aún conservo) precisamente al cruzar la Ermita, después de rezar la Salve a la Virgen de Perales. Me vino tanta emoción que rompí a llorar como un niño (6 abril de 1993: p. 50)

 

La tercera parte Cómo lo recuerdan quienes lo conocieron se estructura en 13 apartados según los distintos grupos humanos con quienes se relaciona (comunidad religiosa, alumnos, fieles en general, legión de María, penitentes, enfermos, pobres y necesitados) o ámbitos específicos de su vida (vida cotidiana, vida religiosa, vida sacerdotal).

La cuarta parte Salud y última enfermedad está dividida en 9 apartados con 3 bloques temáticos. El primero que considera el final de su vida descrito por el emotivo testimonio de la enfermera Gladys Ramos Acasiete (pp. 112-116), que nos recuerda las palabras y el gesto que el P. Serapio tuvo para con su comunidad en la celebración de su último cumpleaños, de igual manera, se nos revela el detalle significativo que tuvo para con el Hermano Severino Mayo, y su deseo satisfecho de modo sorprende por el Señor, de morir el día de Cristo Rey. Otro bloque corresponde al tiempo posterior a su muerte, desde el día de su sepultura hasta testimonios de personas que han recibido gracias de parte de Dios y atribuidas a la intercesión del padre Riverito. Cabe resaltar el acápite Velatorio, funeral, entierro y fama de santidad (pp. 118-120) y la emocionada semblanza del P. Senén, amigo, confesor y prior provincial  (p. 122 y en el anexo documental). El tercer bloque una precisa síntesis del autor de quién no fue y quién sí fue el P. Serapio, culminando con la oración privada para su beatificación.

 

El anexo documental contiene 5 referencias significativas y citadas en distintas oportunidades a lo largo de la obra: 3 cartas (del 10 de noviembre de 1986, del 6 de abril de 1993 y de septiembre de 1978), el texto de una entrevista del 3 de agosto de 1991, y una semblanza del P. Riverito escrito por el P. Senén González Martín, del 26 de noviembre de 2002.

 

Resalto la cuidada edición de la obra, así como las atractivas ilustraciones de la portada del libro que ofrece una fotografía del P. Serapio, en su etapa juvenil, la contraportada, una carta de puño y letra del mismo, junto con otras fotos representativas de los lugares, personas y acontecimientos que dan vida a la obra y que convierten su lectura en algo grato y apasionante.