miércoles, 29 de agosto de 2018

Humanae Vitae, camino de santidad, 50 años después

De Monseñor Lino Panizza al Cardenal Robert Sarah

 

"Cuando les decimos: hay situaciones concretas que pueden justificar el uso de anticonceptivos, ¡les mentimos! ¡Estás predicando una doctrina adulterada (cf. 2 Cor 2:17)! ¡Además, eres herido porque te dicen un camino que no conduce ni a la felicidad ni a la santidad!"

Así de contundente y claro habló el Cardenal Robert Sarah Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en su ponencia Humanae Vitae, camino de santidad, pronunciada en la Abadía de Santa Ana de Kergonan - 4 de agosto de 2018, con motivo del 50 aniversario de Humanae Vitae. http://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=32856

Enmarca la enseñanza del Beato –santo en octubre- Pablo VI en su contexto histórico, y resalta su coraje, su gran fe en Dios y su docilidad al Espíritu Santo, que le llevó al Papa atreverse a escribir encíclica tan profética –a pesar de la oposición de muchos teólogos y obispos- que lo instaban a poner a la Iglesia a raya del mundo y los medios. Sin embargo, el Papa insistió en que la Iglesia no puede enseñar nada más que lo que ha recibido de la Iglesia. Cristo: la verdad revelada, que es el único camino de felicidad y santidad para los hombres.

LA TESIS DE MONSEÑOR LINO PANIZZA SOBRE PATERNIDAD RESPONSABLE

Por su parte Monseñor Lino Panizza Richero, hoy obispo de Carabayllo, hace 40 años, en 1978, sustentó como Tesina de Licencia en Teología (Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima) "Principios básicos para una paternidad responsable" según los postulados del reciente magisterio de la Iglesia, particularmente de la "Humanae vitae" diez años antes, que fue asesorada por el Dr. P. Luis Cordero. Rescato del "olvido" de la hemeroteca del CINTE este valioso documento para agradecer su trabajo y compartir tan valiosas y actuales aportaciones.

El índice del trabajo fue muy claro y sencillo:

I.            Sentido y destino del hombre en el plan de Dios

1.   Hombre y mujer en la Biblia

2.   La Teología del amor humano como reflejo del amor de Dios

3.   La Redención del Amor y signo sacramental

4.   Propiedades del matrimonio

5.   Magisterio de la Iglesia sobre "Paternidad responsable"

1.    Historia

2.   Concilio Vaticano II

3.   Humanae Vitae

4.   Conclusiones

II.           Matrimonio como comunidad de cuerpos y de vida

1.   El papel de la carne y del espíritu en el matrimonio

2.   Unidad de los padres: lo que tienen derecho e inclusive deben buscar

3.   Amor y fecundidad

III. La familia, pequeña iglesia

1.    El sentido de la familia

2.   Valor social de la familia

3.   Valor eclesial de la familia

IV. La familia, realización de un destino cristiano

 

Su objetivo fue presentar algunos principios básicos y su gradual desenvolvimiento para ayudar a los cónyuges a lograr una auténtica "Paternidad Responsable" que no sea solo procreación sino dar el "ser persona" al ser procreado. Al ser un tema tan amplio la tesis se centró en el primer capítulo, dejando el resto para una ulterior tesis doctoral.

Así, mostró el sentido y destino del hombre en el plan de Dios, resaltando los aspectos que hombre y mujer son una comunidad en la cual se refleja el amor del Dios Trino, que la sacramentalidad del matrimonio es la base y fundamento de la unidad e indisolubilidad del matrimonio, y la respuesta para la paternidad responsable según el Magisterio de la Iglesia.  

El propósito de la tesis era presentar los fundamentos doctrinales  de la paternidad responsable, así como orientar a las personas en el desarrollo de su vida, con el deseo de servir a lograr una mayor madurez de los futuros matrimonios y padres.

Sus conclusiones:

1. Tanto el hombre como la mujer tienen como vocación intrínseca, a su propia naturaleza, el llegar a ser una comunidad de amor. Y el matrimonio, expresión más allá de esta comunidad amor, se realizan en el amor mutuo fecundo.

2. Se impone hoy, la necesidad de una concepción del amor, más humana, cristiana y más auténtica. Esto será imposible, si los padres no crearan un ambiente propicio en la familia para que los hijos puedan crecer viviendo este nuevo espíritu.

3. Ha de tomar conciencia de la grandeza del sacramento del matrimonio como vocación propia a la que están llamados el hombre y la mujer para conseguir su plena realización humana y cristiana.

4. Llegar al convencimiento pleno de que la unidad y la indisolubilidad y, como consecuencia, la fidelidad conyugal, son propiedades básicas e indispensables de todo auténtico matrimonio que traen como consecuencia lógica la felicidad de los mismos esposos y el bien de los hijos.

5. Tomar conciencia de que la Paternidad responsable no sólo se refiere al acto procreativo sino también en llevar al hijo a formar su persona para su plena realización; tara que es una exigencia de los esposos cristianos y que debe abarcar todos los campos de la persona.

6. A manera de recomendaciones sería ideal que como preparación y concientización a la Paternidad Responsable se prepararan y crearan programas especiales para una nueva Pastoral Matrimonial y Familiar.

EN EL "JUBILEO" DE LA HUMANAE VITAE DE SAN PABLO VI

A 40 años de su estudio y 50 de la publicación de la Humanae Vitae podemos constatar con el Cardenal Sarah "lo poderoso que estuvo presente el Espíritu Santo y con el apoyo de la función de Pedro: en medio de un mundo esclavizado y dominado por la perversión de la revolución sexual, abandonada y aislada por muchos cardenales, obispos y teólogos Pedro estaba solo y Pedro se mantuvo fuerte. Pablo VI no solo reafirmó la doctrina histórica y apostólica, sino que fue sobre todo inmensamente profético. Cincuenta años después de su publicación, esta enseñanza magisterial no solo revela su verdad inmutable, sino que también revela la clarividencia con la que se enfrentó el problema…Pablo VI no pudo callar, la gracia del sucesor de Pedro le dio coraje para hablar con claridad y firmeza. No pudo hacer otra cosa porque se trata de Apocalipsis, el mensaje de Cristo. No podía callar porque lo que está en juego en la encíclica Humanae Vitae es, ni más ni menos, la santidad de las parejas cristianas".

Señalo por último el esquema y algunas palabras significativas de su discurso:

I - Lucidez profética

II - Un error de perspectiva.

III - Una verdad según la razón y confirmada por Apocalipsis

IV - Tres errores

- El primer error es con los fieles y los cónyuges en particular. Algunos pueden sentir que la Iglesia les impone un peso insoportable, una carga demasiado pesada que afectaría su libertad.

- El segundo error que debe evitarse es entre teólogos y moralistas. Me gustaría abordar aquí, con fuerza, las mismas palabras de Jesús: "¡Cuidado con los falsos profetas! Vienen a disfrazarlos como corderos, ¡pero por dentro son lobos rapaces! "(Mt 7, 15)…Juan Pablo II pudo decir que "cuando las situaciones concretas se oponen a lo que prescribe la ley moral, es porque en el fondo ya no creemos que la ley de Dios sea el único bien verdadero del hombre " [6] .

- El tercer error para evitar se encuentra en pastores: sacerdotes y obispos. Queridos hermanos sacerdotes, a veces tratamos de hacernos sentir culpables al acusarnos de cargar a otros con la carga que no soportamos nosotros mismos

V - Un camino de santidad para las parejas

En primer lugar, me gustaría señalar que el fundamento de toda santidad es encontrar el amor de Dios. Pero el que ama quiere lo que quiere el amado. Amar a Dios es querer lo que quiere. En la cumbre del misticismo, hablamos de la unión de voluntades o la comunión de voluntades. Por lo tanto, es importante comenzar buscando la voluntad de Dios. Debemos descifrar el propósito que el Creador ha inscrito en nuestra naturaleza como hombre y mujer, en la naturaleza de la pareja y la relación conyugal.

VI - Un arte de vivir

En lugar de "método natural", debemos hablar de un ejercicio de fertilidad de acuerdo con la naturaleza humana. Esto implica una "madurez en el amor, que no es inmediata, sino que tiene un diálogo, la escucha mutua y un control singular del impulso sexual en un camino de crecimiento en la virtud", dice Benedicto XVI. Por lo tanto, uno no puede hablar de la vida según el orden de la naturaleza, de acuerdo con el diseño creativo solo si un método natural de regulación del nacimiento se vive en un contexto de virtudes conyugales propias…En otras palabras: los métodos naturales son una base, pero suponen que se viven en un contexto de virtudes. Pueden constituir una puerta, una pedagogía para el descubrimiento de esta vida conyugal plena, pero también pueden ser vividos solo materialmente sin este contexto de responsabilidad, de generosidad, de caridad que les es connatural.

VII - Entrar a la adoración

Debemos ir más allá y afirmar que, al final, los métodos naturales abren el camino y requieren una verdadera espiritualidad conyugal. Esta espiritualidad, esta vida de relación con Dios encuentra su total realización bajo la influencia especial de un don del Espíritu Santo: el don de la Piedad. La piedad es este regalo que nos hace recibir todo de parte de Dios como de un Padre, con respeto y gratitud

VIII - El camino real de la cruz

San Juan Pablo II agrega que negarse a Humanae Vitae sería hacer vana la Cruz de Cristo. Sí, queridos amigos, queridos maridos, no les predico de la manera fácil. ¡Te anuncio a Jesús, y Jesús crucificado! Queridos cónyuges, los invito a entrar en este camino real de santidad matrimonial. Hay días en que no será sin heroísmo de vuestra parte…La felicidad, la alegría perfecta de vuestras parejas pasa por ahí.

Que la tesina de Monseñor Lino Panizza, elaborada hace 40 años, y el mensaje del Cardenal Sarah, con motivo de los 50 años de la lúcida y valiente encíclica nos motive a volver a leerla, estudiarla, difundirla y vivirla.